Una tendencia en TikTok disparó la demanda de yogur griego en Australia a inicios de 2024, tras popularizarse una receta tipo “pastel de queso japonés”. El fenómeno provocó escasez en cadenas como Woolworths, Coles y Aldi.
Según la University of New South Wales, el caso demuestra cómo las redes sociales y las emociones —como la curiosidad y el miedo a quedarse fuera (FOMO)— están transformando los hábitos de consumo, impulsando compras impulsivas y masivas en cuestión de días.

Expertos advierten que la influencia de creadores digitales y testimonios “cercanos” reduce el pensamiento crítico, lo que puede derivar en desinformación o riesgos, especialmente en temas de salud. Además, regular estas tendencias sigue siendo un reto, ya que se propagan más rápido de lo que las autoridades pueden controlar.



