Estados Unidos inició un bloqueo naval en el Estrecho de Ormuz, una zona estratégica para el comercio global de petróleo, lo que ha intensificado las tensiones con Irán y generado preocupación por una crisis energética internacional.
El presidente Donald Trump advirtió que cualquier embarcación iraní que se acerque a las fuerzas estadounidenses en la zona será atacada y “eliminada de inmediato”, en el contexto de un nuevo sistema de respuesta militar en el mar.
La medida se produjo tras el fracaso de negociaciones de paz con Teherán durante el fin de semana y coincide con el vencimiento del ultimátum estadounidense para el inicio del operativo.
El despliegue militar pone a prueba el frágil alto el fuego entre ambos países y eleva el riesgo de una escalada en una de las rutas marítimas más sensibles del mundo.




